| NARANJAS CHÉ | PRODUCTOS | TIENDA| PIENSA EN NARANJA | ATENCIÓN AL CLIENTE |
   



  Literatura naranja
  Cine naranja
  Cultura popular Naranja
  Historia de la naranja
  Fiestas y tradiciones

Piensa en Naranja>Cultura Naranja>Fiestas y tradiciones

De todos es sabido el gran arraigo que la naranja ha tenido en España a nivel social y festivo, era una diversión muy frecuente en toda Europa en los siglos del medioevo las denominadas “batallas de naranjas” que se celebraban con cualquier oportunidad, como la llegada de un rey, en actos religiosos del año, en la conmemoración de algún hecho histórico local, etc. Algunas de estas tradiciones han perdurado hasta nuestros días, como por ejemplo el carnaval de Binche.

En España se conocen ya desde la época de la coronación de Alfonso III, en las que se citan batallas de naranjas en el río Ebro utilizando embarcaciones fluviales y para cuyos combates se mandaron traer de Valencia 50 cargas de naranjas. Otra diversión de la época consistía en practicar el tiro al blanco con tres dardos a una naranja, lo que se denominaba “tirar a taulat”.

También eran utilizadas en las festividades de Carnaval como elemento arrojadizo, pero dada la peligrosidad y la forma incontrolada en que se llegó a practicar (se dieron casos de muertes en diversas batallas de naranjas) estas fueron prohibidas.

Otro aspecto simbólico adoptado por la naranja era el romanticismo, es sabido que para los occidentales, azahar y naranjas son símbolos de virginidad y amor, y según la tradición el que una mujer arrojara una naranja a un hombre era símbolo de declaración amorosa, según González de Amezua (1935) “los caballeros cogían naranjas y las arrojaban a las damas para que éstas a su vez se las devolviesen con igual prontitud. La gracia del juego estaba en la habilidad y destreza que se ponía en él por uno y otro bando….”

En la Comunidad Valenciana éstas han sido utilizadas aparte de alimento, como adorno en las fiestas populares como las fallas, donde siempre ha estado unido a la típica fallera con sus naranjitas que viene de la huerta. Estos adornos han sido muy populares, a modo de “pomell” o en forma de pirámide de cítricos.

En dos regiones en Bélgica las naranjas son utilizadas como juego en los carnavales, concretamente en Binche (Hainaut) y en Aalst en (Flandes).

El origen del carnaval de Binche se remonta a 1540 cuando María de Hungría organizó unas fiestas para conmemorar la conquista de Perú por los españoles, ya que ella era hermana de Carlos V y Flandes estaba bajo dominio español, con ello quería honrar a su hermano y a su sobrino Felipe II que también asistieron a los fastos.

En el espectáculo se imitaba la batalla entre los conquistadores españoles y los nativos peruanos, utilizando las naranjas como arma en esa lucha, para ello se disfrazaron personas de Incas, según habían descrito la indumentaria de estos compañeros de Pizarro, gran mezcla de colores y sobre todo sombreros rematados de altas plumas. Los de Binche seducidos por la originalidad y vistosidad de la vestimenta la adoptaron y tomaron la costumbre cada año de carnaval de disfrazarse con ésta imitación de los incas, denominándose “gilles”.

En al parte flamenca del país los carnavales más populares son los de Aalst que también se remontan a la Edad Media.

Tanto en Alemania como en el cantón germánico de Suiza históricamente, determinados festejos tenían a la naranja como elemento principal de la fiesta, como por ejemplo en los festivales de Breslau en el siglo XV conocidos como tiro al blanco de naranjas y en la que se obsequiaba al que había obtenido más éxito con un plato de peltre conteniendo una gran naranja y un vaso de vino rodeado de una guirnalda de flores.

En el siglo XVI hay testimonio escrito que se había establecido la costumbre de arrojarse naranjas como una prueba de amor y que deberían ser sin duda naranjas amargas que eran las más corrientes. Esto se había extendido tanto entre la gente joven que incluso algunos moralistas levantaron la voz contra lo que consideraban un juego inmoral.

Al igual que en Bélgica, y como veremos más adelante Italia, en la actualidad la naranja se encuentra presente sobre todo en las diferentes celebraciones de carnaval.

En Rottweil los Narren, personajes con máscara, desfilaban por las calles de la ciudad y tiraban naranjas a los conocidos que les miraban desde las ventanas de sus casas o en la calle. En 1974 una decisión de un tribunal prohibió esta tradición tras el daño causado en una ventana. Desde entonces los Narren lanzaban rosquillas o golosinas, desde 1994 se empezó a considerar el lanzamiento de mandarinas que no estaban incluidas en la sentencia, y es lo que se hace hoy día.

En Italia , concretamente en Regio Calabria se mantenían cada invierno unas fiestas en forma de batallas entre dos ejércitos combatientes y cuya única munición eran naranjas, limones y cidras. Los dos ejércitos integrados por jóvenes correspondían a la parte alta y a la parte baja de la ciudad y en la plaza en medio del camino de separación es donde se celebraba el espectáculo con el consiguiente movimiento de avance y retroceso de los contendientes contemplado por el público alrededor y por las mujeres desde las ventanas. Estas trataban de calmar a los jóvenes si se excedían en su ardor combativo. Terminada la batalla había que limpiarse y cuidar efectos de algún golpe y de nuevo todos tan amigos.

Pero, en el norte de Italia un juego algo parecido en una ocasión degeneró en una batalla real. Esto ocurrió en Treviso y la única munición permitida fueron naranjas y “shaddocks”.

Una batalla de naranjas se sigue celebrando todos los años en la ciudad de Ivrea, en el norte de Italia, con naranjas traídas de Sicilia. Las naranjas en estos juegos, que se celebran en el carnaval, no son únicamente los proyectiles, sino también un mensaje ofreciendo o invitando al amor, una herencia de parte del lenguaje medieval del flirteo.

Estos carnavales están muy arraigados ya que en 2007 celebrarán la edición número 200 de este populoso festejo.

 

 



“Pomell” de naranjas,
utilizado como adorno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



“Gilles” en plena
batalla de naranjas.

Gilles” de Aalst, donde difieren en la indumentaria, pero no así en el espíritu de la fiesta.



Máscara de madera esculpida por artesanos de Rottweil.

Batalla de naranjas en los carnavales de Ivrea.

Batalla de cítricos en los carnavales de Ivrea.

Restos de la batalla.

 

     
     
 
  Información pedidos  
   
   
 
     
 
 
 
NARANJAS CHE COOP. V. | Cam. Montiver Pol. 31, Par. 335 | 46500 Sagunto| 96 317 23 44 | fax. 963 17 23 43 | pedidos@naranjasche.com | CIF F-97813521